Este artículo es continuación de Trucos de un mochilero (I)
Vamos ahora a lo que todos se están preguntando: qué hay que poner adentro de la mochila. Algunos trucos y consejos para que la selección que hagamos sea optima y no andemos cargando cosas de más pero tampoco de menos.

Imagen Flickr
Para empezar, realmente quiero hacer hincapié en el “adentro”. Algunos tenemos la imagen casi pintoresca de esa mochila enorme y colorida, de la que cuelgan unas zapatillas de una lado y una bolsa de dormir del otro. Muy simpático, pero, aparte de molestar a todos los que se nos acerquen con el olor de nuestro calzado, golpear a quienes nos cruzamos, el bamboleo de las cosas mal organizadas nos va a dejar con una dolorosa contractura.
Vamos a tomar a nuestros amigos de Autostop Argentina para clasificar las cosas que necesitamos llevar. Dentro de cada categoría van diferentes cosas dependiendo del tipo de viaje que hagamos (no es lo mismo ir a Perú haciendo dedo que recorrer los hostels europeos).
Primero hay ciertas cosas que son indispensables. Si lo pensamos seriamente no son muchas: básicamente la mochila y la bolsa de dormir. Si hacemos camping, la carpa es bastante importante.
Luego tenemos las cosas necesarias. Es decir, las cosas que por sentido común necesitamos para la vida diaria: la ropa y accesorios de higiene.
A continuación están las cosas convenientes. Son cosas que no usaremos todos los días, ni que por no tenerlas dejaremos de viajar, pero seguro harán nuestra vida más llevadera. (¡En esta categoría no entra la televisión!)
Por último hay cosas que sirven en casos de emergencia. Desde una simple lluvia hasta un accidente, hay cosas que son necesarias por si acaso.
Quizá también podemos hablar de cosas negativas, que son esas que realmente no nos harán falta y que mejor dejamos en casa.
Próximamente detallaremos qué son las cosas más importantes en cada categoría, especialmente algunos detalles a tener en cuenta respecto de cómo seleccionar la ropa que llevaremos de viaje. Mientras tanto, el mejor consejo que he escuchado: “si puedes hacer una mochila para una semana, te sirve lo mismo para un mes; y si te sirve para un mes ¡te sirve para seis!”.