Egipto es conocido por sus pirámides y por sus enormes y antiquísimos templos que son testimonio de milenios de rica historia. Pero más allá de los tradicionales destinos que uno imagina al hablar de Egipto, el país ofrece gran variedad de alternativas para quienes buscan aventuras. Entre ellas, la gran costa del Mar Rojo se ha vuelto un atractivo turístico muy valorado por aquellos que gustan de sumergirse en aguas lejanas para descubrir formaciones coralina y peces tropicales.
Las ciudades más visitadas por los buceadores son Sharm el-Sheikh y Hurghada, ambas ciudades ofrecen un extremo lujo y confort, y están dedicadas exclusivamente al turismo. Para quienes quieran practicar buceo pero dispongan de un menor presupuesto, Dahab es la mejor opción, pues puede encontrarse alojamiento más económico y mayor diversidad de oferta para embarcarse.
Las compañías de turismo ofrecen inacabables opciones, tanto para principiantes como para amateurs o profesionales. Organizan tanto el vuelo desde todos los destinos, como la estadía y la salida en barco, asesorando a los buceadores y dándoles todo aquello necesario para garantizar la seguridad de la actividad. Recuerde que para poder bucear en cualquier lugar del mundo es necesario tener una titulación, un certificado médico y un seguro.
Los costos de los cursos de buceo, tanto para quienes se sumerjan por primera vez, como para quienes cuentan con más experiencia, son casi equivalentes a los precios en Europa o Australia. Para quienes viajen con niños, no se animen a explorar las profundidades del Mar Rojo o no tengan el tiempo suficiente, hacer snorkel es una opción muy agradable. Recuerden siempre exigir las medidas de seguridad necesarias.

